EL ICHEH Y ALGO DE SU HISTORIA
- Como lugar de formación contribuyó a formar y capacitar dirigentes jóvenes en todo el país. Recuerdos imborrables son para mí hasta hoy los seminarios realizados desde Arica a Punta Arenas, en muchos de los cuales tuve la suerte y el privilegio de participar.
- Como centro de reflexión y debate contribuyó generar ideas nuevas. Para ello organizó seminarios, mesas redondas y talleres. Memorable para mí fue uno que se organizó después de la visita de Juan Pablo II a Chile (1987) para analizar sus mensajes a Chile y sacar de ahí conclusiones válidas para la situación chilena. Se hizo en Punta de Tralca con participación de más de 600 personas.
- Como difusor, publicó libros, documentos y folletos que contribuyeron a ampliar el radio de expansión de todo lo que se hacía en su interior. Por último, apoyó investigaciones que generaron trabajos hasta hoy útiles en numerosos temas.
Desde 1990, el ICHEH, sin abandonar las tareas anteriores, las orienta ahora a dar apoyo a la nueva situación. Así,
- el estudio y análisis de algunas política públicas, como los temas de familia, juventud e infancia, se incorpora a su quehacer;
- la promoción del diálogo interconfesinal, con una marcada apertura hacia el vasto espectro evangélico y protestante, pasa a formar parte permanente de su agenda de trabajo;
- la asesoría a parlamentarios en temas sensibles convenidos con ellos se agrega a sus tareas;
- el estudio del modelo económico y social vigente y las modificaciones necesarias para avanzar hacia una economía social y ecológica de mercado capaz de producir un desarrollo integral para una sociedad solidaria, con cada vez menos desigualdades y, desde luego, con erradicación de la pobreza, es, finalmente, una tarea estratégica para el desarrollo del humanismo cristiano en Chile que ha comenzado a emprender el ICHEH.
Cada aspecto mencionado daría para explicaciones más amplias, pero ello alargaría mucho esta primera presentación.
